Una marca no se define por lo que promete, sino por lo que está dispuesta a sostener en el tiempo. La autenticidad empieza justo ahí: en la distancia —o la coherencia— entre lo que se dice y lo que realmente se hace.
Etiqueta: identidad de marca
Uno aprende todos los días si está atento a las señales adecuadas. Como un granito de arena más, aquí os dejo 5 pistas más sobre las que seguir pensando en branding durante este verano.
Una identidad de marca fuerte es primordial para cualquier negocio, ya que ayuda a transmitir una promesa única. Más allá del logotipo, los sistemas de marca son poderosas herramientas para competir en el entorno actual.
Los abrazos nos hacen sentir bien porque despiertan un conjunto de beneficios emocionales positivos. Abrazar puede ser una estrategia más inteligente que cualquier otra técnica. Cómo rodeas a tu marca es clave para entender cómo se expresa y cómo hace sentir a los demás.
Cuando defines la personalidad de tu marca, das a la gente una razón para elegirte. Dar personalidad a la marca es la forma de humanizarla y acercarla a los clientes.
El cliente exige mucho más de lo que está recibiendo de las marcas. Ponerle en el centro de la estrategia no trata tanto de implementar una visión a largo plazo como de cuidar cada detalle en la relación con él, cada día, cada semana, cada mes… La teoría es clara, pero aplicarla no tanto.
Frente a un lineal de supermercado se toman el 70% de decisiones de compra de forma marcadamente emocional. El packaging, además de contenedor, ha jugado un enorme papel en la construcción de marca. Pero ¿qué ocurre si el producto se vende online? Amazon tiene más de 600 millones de referencias. ¿Cómo lograr que los clientes escojan nuestra opción? ¿Cómo convivir en un espacio dual on-off line?
El propósito de marca es una herramienta estratégica para el crecimiento de las Compañías y la conexión con los clientes generando preferencia. Aún así, está en el ojo del huracán puesto que en muchas ocasiones se queda en meras intenciones, más que hechos, que no contribuyen a aportar ninguna diferenciación ni a generar valor de marca.
Cada vez son más las Organizaciones que entienden que para crecer es necesario situar al cliente realmente en el centro. Y en este camino no hay mejor manera que involucrarles en un esfuerzo de permanecer relevantes para ellos. ¿Cómo utilizar todo este potencial?
El futuro del branding es conversacional y hace necesario que las marcas se preparen para ello. La tecnología, lejos de deshumanizar, debe tender hacia todo lo contrario. Emergen nuevos formatos de relación con las marcas que no se pueden obviar.









