Hay dos tipos de empresas: las que cambian y las que desaparecen; tal como afirmaba Philip Kotler. Cambian las necesidades de los clientes, evoluciona la tecnología y las tendencias de mercado se transforman. Así que, ¿por qué no abrazar el cambio como una necesidad esencial para no solo sobrevivir, sino también para crecer?

Como en el propio curso de la naturaleza, el restyling y el rebranding son dos poderosas herramientas para adaptar una marca y asegurar su futuro. Pero ¿Cuándo es el momento para una o para otra? ¿Cuáles son sus diferencias? La verdad es que eso dependerá de cada caso, así que empecemos por llamar a cada cosa por su nombre.

RESTYLING: Refrescando la imagen

La actualización, el restyling o el refresh se refiere básicamente al estilo e imagen, respetando el adn de la marca. En algunas ocasiones un new look o un cambio en la personalidad es todo lo que una marca necesita para reconectar con su público o captar nuevos clientes.

La actualización, el restyling o el refresh se refiere básicamente al estilo e imagen, respetando el adn de la marca. En algunas ocasiones un new look o un ajuste de la personalidad es todo lo que una marca necesita para reconectar con su público o captar nuevos clientes.

 

¿Cuándo es el momento adecuado para un restyling? Bajo este enfoque, las situaciones habituales amparan necesidades como:

  • Reforzar la imagen existente.
  • Fortalecer la personalidad de la marca.
  • Evitar la confusión con otras marcas.
  • Adaptarse al avance tecnológico.
  • Actualizar la comunicación.
  • Reflejar ligeros cambios en la empresa.
  • Abrirse al diálogo con la audiencia.

 

¿Qué incluye el restyling? Abordar este proceso significa que podrían verse afectadas la paleta de colores, las tipografías, las formas, los rasgos de personalidad, etc. En definitiva, el modo en que la marca se expresa.

 

Elementos para el éxito del restyling:

  1. Establece los objetivos: Concreta el motivo para realizar el cambio.
  2. Identifica lo que funciona y lo que no: Debes consolidar lo que funciona y encontrar áreas de mejora.
  3. Piensa en tu público objetivo: Se trata de que conecten con la nueva identidad.
  4. Analiza tu competencia: Mantente alejado de tendencias sin personalidad.
  5. Asegura la coherencia: No se trata solo de un mero ejercicio visual, debes asegurar que da vida a la esencia de la marca.

 

Inspiración: El rediseño del logotipo de Instagram, en 2022, es una buena muestra de cómo una actualización puede conseguir un efecto positivo, incluso sin que implique un cambio gráfico drástico. Según Instagram, la nueva identidad de marca está “diseñada para abrazar la evolución y ayudar a crear experiencias más inmersivas e inclusivas”. El nuevo logotipo presenta líneas más gruesas y un degradado más amable, una actualización pequeña pero poderosa. El cambio en el degradado ha ayudado a mejorar el reconocimiento en los dispositivos móviles. Además, es una forma inteligente de despertar el interés de las personas y promover que hablen de tu marca.

 

 

REBRANDING: Transformación de fondo para el futuro

Una estrategia de rebranding implica un cambio mucho mayor que una evolución de su identidad y afecta directamente a la estrategia de marca. Podríamos referirnos a ella también como reposicionamiento. Se trata de una decisión mucho más profunda ligada al mismo corazón del negocio, cuestionando su propia esencia y marcando nuevas directrices para abordar el futuro.

 

¿Cuándo es el momento adecuado para un rebranding? Puede ser necesario abordarlo por diversas circunstancias, como:

  • Cambios en el target o su ampliación.
  • Modificaciones en el mercado.
  • Nuevos competidores amenazando.
  • Procesos de fusión, adquisición o absorción.
  • Reorganización de marcas existentes.
  • Cambios considerables en la estrategia corporativa.
  • Asociaciones negativas difíciles de gestionar.

 

Elementos para el éxito del rebranding:

  1. Define el objetivo: Identifica por qué se realiza el cambio.
  2. Analiza en profundidad: La investigación es clave para entender el mercado y los clientes.
  3. Desarrolla una estrategia sólida: Define una nueva plataforma para la marca y potencia su diferenciación.
  4. Revisa la identidad: La nueva estrategia debe estar respaldada por una identidad acorde a ella.
  5. Asegura una activación coordinada: Piensa en un plan de activación tanto para el interior como para el exterior.

 

Inspiración: La reconocida firma Gucci observaba como su público estaba envejeciendo y su imagen no atraía a nuevas generaciones, así que se embarcó en un ambicioso plan de reposicionamiento. Quería conservar su herencia italiana y su extravagancia y, al mismo tiempo, ser más contemporánea. En 2015, la marca abordó un ejercicio de reposicionamiento que culminó con una renovación de su identidad y una comunicación más fresca, al estilo Instagram, adoptando una postura de empoderamiento sobre la fluidez de género.

MÁS QUE UN CONCEPTO

Ya sea un restyling para ajustar la imagen o un rebranding para una transformación estratégica, las marcas se enfrentan a la constante necesidad de evolucionar. Adaptarse a expectativas en constante cambio y abrazar nuevas oportunidades es crucial para evitar su desaparición y el declive del negocio. ¿Está lista tu marca para el siguiente capítulo?

 

Redacción Branward