Principios básicos para un buen naming

El nombre es uno de los activos más valiosos de una marca. Representa la primera forma en que los clientes la recuerdan, incluso antes que su imagen. Pero poner nombre a una marca puede ser un proceso muy doloroso en cualquier empresa.

Tabla de contenido

Un nombre es una palabra o conjunto de palabras con las que se designan y se distinguen los seres vivos y los objetos físicos o abstractos. Todo lo que nos envuelve tiene un nombre. Es la forma en que nos relacionamos, identificamos y recordamos lo que nos rodea. Pero dar nombre a una marca puede convertirse en un problema mayor de lo que parece. Puede llevar mucho tiempo y, a veces, parece que nunca va a ser perfecto para todos.

Muchas empresas suelen asumir que, si tienen los productos o servicios adecuados, no importa cómo se llamen. Sin embargo, la verdad es que el nombre es uno de los elementos más críticos para la diferenciación de la marca. Sin él, los clientes nunca podrían establecer una verdadera conexión. Por eso es necesario contemplar la necesidad de una estrategia de creación de nombre (naming) desde el principio de la creación de la marca.

Diseñar una estrategia de naming de marca es un componente básico para potenciar el recuerdo, mejorar la notoriedad en el mercado y ganarse la confianza del público. Por desgracia, acertar con la estrategia y su resultado no siempre es tan sencillo como parece puesto que intervienen múltiples factores que deben ser considerados desde el inicio.

El nombre de una marca no es sólo una selección de letras bien colocadas; es la forma de empezar a crear una conexión con las personas. Para que un nombre sea útil, debería cumplir al menos estos principios.

Principios básicos que debe tener un buen nombre de marca:

  1. Un nombre tiene que ser notorio. Un nombre que rompa los códigos existentes puede hacer crecer la notoriedad de una marca (Twingo).
  2. Un nombre tiene que ser distinto y único. Debe representar la esencia de la marca y proyectar una personalidad propia (Adidas: Inspirado en el nombre de su fundador Adolph «Adi» Dassler.).
  3. Un nombre tiene que ser flexible y duradero. Debe permitir extender la marca a otros sectores (Virgin).
  4. Un nombre tiene que ser sugerente y evocador. Las asociaciones que remiten a conceptos concretos son más poderosas y más fáciles de retener en la memoria (Amazon).
  5. Un nombre tiene que ser creíble. Las denominaciones descriptivas afectan a la credibilidad de la marca cuando se pretende extenderlas a categorías distintas de la original (Women’secret vs ropa interior masculina).
  6. Un nombre tiene que ser coherente con el sistema de marcas. Debe poder convivir con otras marcas asociadas a rasgos similares (Seat Ibiza, Tarraco, León…).
  7. Un nombre tiene que ser legible y pronunciable fácilmente. Es mucho más complejo construir la identidad de una marca impronunciable (Häagen-Dazs).
  8. Un nombre tiene que ser registrable. La enorme saturación de los registros dificulta los procesos. Los nombres distintivos son más fácilmente apropiables (Oikos).
  9. Un nombre debe evitar asociaciones negativas. Es importante realizar controles lingüísticos en otras lenguas para evitar errores flagrantes (Mitsubishi Pajero).
  10. Un nombre debe estar preparado para la globalización. Incluso si no es una necesidad inmediata, si el nombre está orientado a mercado nacional, es probable que surjan problemas si en un futuro se enfrenta a un mercado internacional (Disney Moana vs Vaiana)

Además de los puntos mencionados, es preciso contemplar también el panorama SEO. Aunque cada vez resulta más difícil, es importante encontrar un nombre de marca que sea lo suficientemente único como para pueda convertirse rápidamente en uno de los principales resultados de búsqueda para ese término. ¿Están disponibles los nombres de dominio, las cuentas de redes sociales y otros canales online? Siendo el SEO en la mayoría de los casos un componente importante de la estrategia de activación de la marca, no debería optarse por un nombre de marca que conduzca a los clientes a otras referencias.

 

Beneficios de un buen nombre de marca

Son varios los beneficios de crear un buen nombre de marca, por ello no debe dejarse al azar y es preferible contar siempre con un partner especializado. Un buen nombre de marca es el principio de una buena historia y ofrece múltiples beneficios paralelos. No solo aporta identidad propia y distintividad a la empresa o a los productos, sino que también tiene la capacidad de añadir valor, facilitando la construcción de un significado único y personal. Además, impulsa las ventas y los ingresos al facilitar el reconocimiento y la diferenciación en el mercado, establecer una conexión emocional con los clientes y comunicar eficazmente lo que la marca ofrece. Un nombre bien elegido contribuye a la credibilidad y confianza, apoyando estrategias de marketing y adaptaciones futuras, y establece una base sólida para el éxito a largo plazo (Verizon, Durex, Zara…)

Consideraciones para crear un buen nombre de marca

Cuando se trata de construir una marca sólida, uno de los primeros y más cruciales pasos es elegir un buen nombre. Este nombre no solo sirve como una etiqueta, sino que se convierte en el reflejo de la esencia del negocio o producto. Por eso, al crear un nombre de marca, es fundamental considerar varios aspectos clave:

  • Empieza por sintetizar la razón de ser del negocio o del producto.
  • Piensa en la historia, los orígenes y las grandes ambiciones e ideas de la marca.
  • Comprende a su público y a su mercado competitivo.
  • Potencia la personalidad única de la marca, encuentra su voz, tono y su mensaje.
  • No te dejes llevar por las tendencias (Spotify, Cabify, Shopify…).
  • Evalúa su componente estratégico, que va mucho más lejos de un “me gusta”.
  • Pide asesoramiento en materia de marcas y propiedad intelectual.

Nombrar para ganar

El nombre de tu marca es mucho más que una simple palabra; es una inversión estratégica que puede definir el futuro de tu negocio. Recuerda que un buen nombre no solo abre puertas, sino que también puede diferenciarte en un mercado competitivo y fortalecer tu conexión con los clientes. Piensa que en materia de marca las pequeñas decisiones de hoy pueden tener un impacto gigante en el crecimiento del negocio. Un buen nombre sigue siendo una ventaja competitiva sobre todos aquellos que no comprenden el poder de un nombre. Sin duda, invertir en Naming es invertir en crear valor de marca.

 

Redacción Branward

El nombre de una marca es la forma de empezar a crear una conexión con las personas.
Un buen nombre de marca es el principio de una buena historia.