Una marca no se define por lo que promete, sino por lo que está dispuesta a sostener en el tiempo. La autenticidad empieza justo ahí: en la distancia —o la coherencia— entre lo que se dice y lo que realmente se hace.
Categoría: cultura de marca
Los negocios necesitan marcas fuertes, y para conseguirlo, propósito y cultura son fundamentales. Sin embargo, a menudo falla el compromiso capaz de alinear cada uno de estos elementos y mantenerlo en el tiempo. ¿Se puede lograr el crecimiento si falla esta ecuación?
Los sentidos son los responsables de convertir los estímulos en percepciones. En la medida en que la gestión de las marcas se vincula a la gestión de percepciones, el branding o es sensorial o no es.
Uno aprende todos los días si está atento a las señales adecuadas. Como un granito de arena más, aquí os dejo 5 pistas más sobre las que seguir pensando en branding durante este verano.
Las personas toman sus decisiones basándose en las emociones. Una fuerte conexión emocional entre marcas y clientes se traduce principalmente en un incremento del ROI. Es momento para dejar que las emociones afloren.
La transparencia ha sido vista como una amenaza para muchas compañías. Pero si una marca desea construir una relación más auténtica con sus clientes, no le queda más remedio que mostrarse de forma transparente. ¿Estás preparado?
La gestión estratégica de las carteras de marcas puede favorecer el rendimiento de las organizaciones. A más marcas, ¿más ingresos?… ¡Cuidado! podría ser todo lo contrario.
El buen contenido no va de contar historias, si no de contarlas bien y para eso es necesario partir de una buena estrategia de marca. Branding y contenido forman una pareja perfecta.
Una empresa no puede permitirse el lujo de tener un único enfoque basado en lo bueno de su producto. Es igual de importante responder a ¿cómo de buena es la empresa para sus equipos? Employer y Talent Brand son dos caras de la misma moneda y deben ser cuidadas por igual.
En el mundo de los negocios, el espejo retrovisor siempre es más claro que el parabrisas. Las compañías luchan por la competitividad y muchas de ellas tratan de reorientarse para permanecer relevantes. Pero los cambios tácticos pueden restar credibilidad y la marca pierde la claridad necesaria para afrontar su futuro.









