Queremos subrayar una vez más que una marca no se reduce a un simple logo. Las marcas se construyen con una serie de decisiones que refuerzan nuestra posición en el mercado y explican por qué deberíamos ser relevantes. Por eso, es fundamental que cualquier empresa esté lista para tomar cada decisión de negocio -desde la creación de productos hasta la gestión de comunicación y ventas- manteniendo coherencia con su estrategia de marca.

El poder de la marca

Si tu marca no tiene la capacidad de influir en todas las decisiones de negocio, más allá del marketing o el diseño, entonces estarás perdiendo una oportunidad importante en tu negocio.

Las marcas son entidades dinámicas que deben saber evolucionar junto a los cambios en la sociedad, la economía, la política, la tecnología, la legislación y el entorno geográfico. Aquellas que no logren ajustarse, adoptar fluidez y evolucionar al ritmo de su entorno, están destinadas a quedarse atrás.

Hay que entender la marca como algo más que un simple nombre o imagen. Es un significado arraigado en la mente y el corazón de las personas. Debe ser lo suficientemente interesante como para atraer a los clientes y captar el interés de la sociedad en general. En esencia, es una idea simple pero poderosa que guía todas nuestras decisiones estratégicas en la compañía.

Cuando una marca logra conectar con las personas, eso no solo genera valor, ¡sino que también las hace estar dispuestas a pagar más! Este enfoque no va únicamente dirigido al departamento de marketing, sino que afecta cada decisión que tomamos en el negocio.

Marcas que marcan la diferencia

Imagina esto: al crear un significado auténtico, estamos abriendo las puertas a un crecimiento sin límites. Nos obliga a mirar hacia adentro, a cuestionar lo que realmente somos como empresa. ¿El resultado? Nuevas ideas, innovación y oportunidades de expansión que nos ayudan a definirnos por el valor que ofrecemos, más allá de nuestros productos o servicios.

Sirva como muestra el caso de LUSH, marca de cosméticos fundada en el Reino Unido,  que ofrece productos de cuidado personal hechos a mano. LUSH ha construido un significado a partir de su compromiso con la ética, la sostenibilidad y la lucha contra pruebas en animales. La marca utiliza ingredientes frescos y naturales, minimizando el impacto ambiental de sus productos. Además, LUSH se involucra activamente en campañas por los derechos humanos, el medio ambiente y la justicia social, utilizando su plataforma para abogar por cambios positivos en la sociedad.

Como en el caso de LUSH, este enfoque que traspasa el mero producto o servicio moldea nuestros objetivos y estrategias empresariales de una manera única. Nos define un rumbo claro, ayudándonos a priorizar nuestras metas y dar pasos firmes hacia una posición competitiva más sólida. En pocas palabras, nos mantiene alineados y enfocados, ¡listos para enfrentar cualquier desafío que se nos presente!

 

10 factores fundamentales para descubrir el ADN de una marca

Son varios los factores que influyen en la definición del ADN de una marca:

  1. Herencia: Aquí encontramos las raíces de nuestra marca, ¡su verdadera razón de ser!
  2. Valores: Son los pilares que sostienen nuestra marca y conectan con nuestros clientes.
  3. Cultura: Se trata de ese conjunto de valores y prácticas que nos hacen únicos y nos unen como equipo.
  4. Diferenciación: En un mundo saturado, ¡destacar es clave! Aquí es donde encontramos nuestra chispa única.
  5. Posicionamiento: Este factor nos ayuda a definir quiénes somos y qué ofrecemos, tanto para el público interno como externo.
  6. Personalidad: ¿Cómo nos expresamos como marca? Aquí definimos nuestros rasgos más distintivos.
  7. Propósito: Es el motor que impulsa todo lo que hacemos, ¡tanto dentro como fuera de la empresa!
  8. Espacio competitivo: Conocer nuestro entorno nos ayuda a encontrar nuestras oportunidades y a prepararnos para los desafíos.
  9. Territorio: Este es nuestro lugar, tanto físico como emocional, en el mundo de las marcas.
  10. Comunicación: Por último, ¡la forma en que nos contamos al mundo! Aquí reside nuestra capacidad para conectar emocionalmente con nuestro público.

Las marcas están formadas por una serie de decisiones que no solo refuerzan nuestra posición en el mercado, sino que también nos hacen importantes para alguien. Por eso, cada vez que tomamos una decisión en la empresa, ya sea sobre productos, operaciones, empleados o ventas, debemos pensar en cómo se alinea con nuestra estrategia de marca.

Si nuestra marca no nos ayuda a filtrar las decisiones estratégicas del negocio, entonces algo no está funcionando bien en su construcción.

 

Grandes negocios, grandes marcas

Cuando pensamos en un negocio que ha tenido un fuerte impacto, seguro que automáticamente estaremos pensando en una marca. Cualquier empresa puede fabricar buenos productos, pero solo aquellas que logran crear un significado profundo, que realmente conecta con la gente a través de emociones y sentimientos, son las que están construyendo una verdadera marca.

Las grandes marcas son propulsoras de grandes negocios, han sabido comprender que el branding no va de la gestión de la identidad, sino de la gestión del negocio.

Redacción Branward