Sistemas de marca, la importancia de crear una fuerte identidad de marca

La mayoría de las Compañías que han logrado sobresalir en el mercado han sabido crear una fuerte identidad visual que ha colaborado de forma muy importante en la construcción de su marca. Evidentemente no se trata del primer paso, pero si es un factor estratégico que debe saber sintetizar un adn concreto, una personalidad única, convirtiéndose en un elemento crucial para el recuerdo de la marca.

El logotipo es como la punta de lanza de la identidad, pero raras veces consigue por sí mismo expresar de forma clara qué es lo que hay detrás de él. Para ello interviene el sistema de marca, comprendido por tipografías, paleta de colores, estilo de imágenes -tanto fotografía como ilustración-, formas y estructuras. Juntos configuran una serie de pistas que facilitan la asociación de ideas en nuestro cerebro, de manera que nos resulta mucho más fácil conectar con las marcas, y recordarlas.

El cerebro humano está constantemente usando estas pistas (señales y símbolos) que le permiten trazar atajos cognitivos para llegar a una idea sin necesidad de explicarla cada vez. Para las marcas, estos atajos son importantes por cómo los consumidores perciben determinadas identidades y categorías. Cuando compramos, decodificamos los símbolos que recibimos en base a nuestro aprendizaje.

¿Por qué necesitas un sistema de marca?

Los sistemas de marca más efectivos logran que la marca sea reconocible incluso sin el logo. Ayudan enormemente a diferenciar la marca de su competencia, a reforzar sus significados, a facilitar la comprensión y claridad de sus mensajes. En definitiva, los sistemas de marca son poderosas herramientas para contar la historia de la marca de una forma única.

Para que sean efectivos deben crearse bajo las premisas de coherencia y consistencia, aunque pensando que no dependen del espacio en que van a ser aplicados, ni tampoco de la asiduidad con que la marca se comunique. Deben colaborar en la construcción de un lenguaje que refuerza la personalidad de la marca, logrando el incremento del impacto del logotipo en su camino hacia la conversión en marca.

“Un sistema es mucho más que una simple suma de partes. Son las partes, sus funciones individuales y sus relaciones intrínsecas” Karl Gerstner

Mientras que el logotipo debe ser rediseñado solo cuando lo demanden las circunstancias del propio negocio o del mercado, el sistema de marca puede ser adaptado a nuevos tiempos, sin la necesidad de pensar en renovar por completo la identidad de la marca. Y este es un aspecto que facilita enormemente la conexión de la marca con su público a lo largo del tiempo.

En su creación interviene la síntesis de la identidad de la marca y la expansión hacia la búsqueda de territorios visuales propios y diferenciales. Cuanto más contribuyan a generar una conexión emocional, mayor será la probabilidad de que confíen en la marca. El sistema de marca puede expresar incluso más que las palabras. Veamos el caso de estas líneas aéreas:

sistemas de marca

Todas están en el mismo negocio, todas quieren que las escojamos para volar de un lugar a otro, pero cada una de ellas refuerza su personalidad y comunicación no solo mediante mensajes específicos, sino también mediante sistemas de marca propios apoyados en unas estructuras que refuerzan la identificación, la diferenciación y el recuerdo. Son, en sí mismos, ventanas al mundo desde las cuáles podemos descubrir en cada caso una historia diferente.

Queda claro que con un logo no tienes una marca, tampoco con un sistema, el siguiente paso será pensar en que además de una identidad necesitas crear una experiencia de marca. Si todo lo que consigues con la identidad no se corresponde con la experiencia que ofreces, no habrá servido para nada.

 

Carlos Puig Falcó

CEO de Branward®

Fotos: Shutterstock 


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